
La adquisición de camionetas de carga y de pasajeros ha sido cambiada por la de vehículos chicos
El elevado precio de la gasolina en Estados Unidos dio los primeros golpes a la industria automotriz en aquel país, ya que en el mes de abril las ventas de camionetas de carga y de pasajeros, éstas últimas conocidas como SUVs por sus siglas en inglés (Sport Utility Vehicles), cayeron 17.4 por ciento respecto al mes anterior.
Mientras los automóviles se recuperaron en 5.2 por ciento, gracias a la introducción de nuevos modelos por parte de las armadoras japonesas Toyota, Nissan y Honda, ya que la tendencia apunta a que los consumidores estadunidenses ahora los prefieren chicos.
La razón es simple, el precio de un galón de gasolina es de 3.645 dólares, alrededor de 12 pesos mexicanos por litro, lo que ha derivado en un cambio notorio en lo que ahora necesitan comprar, por ejemplo, hace cuatro años, el 70 por ciento de las ventas de Ford fueron a través de SUVs, mientras que el mes pasado, sólo representaron 38 por ciento, el 62 por ciento restante, de automóviles.
Al respecto, Dan Jarvis vocero de la división de automóviles de Ford en Estados Unidos, señaló que “las ventas de nuestros vehículos pequeños como el Focus han ido incrementándose rápidamente, al mes de abril de este año comparado con el año pasado creció a dos dígitos porque este modelo rinde 25 millas por galón”.
“La gente está cuidando su economía, por lo que busca modelos que les permitan ahorrar combustible, sin duda el precio de la gasolina sí impacta en la toma de decisión de las personas y la tendencia continuará en ese sentido”, aseguró el ejecutivo.
Incluso, existe un centro de información sobre alternativas en el uso de combustibles que pertenece al Departamento de Energía de los Estados Unidos, y que se encarga de analizar y mostrar la oferta de vehículos que utilizan electricidad, gas natural, propano, diesel e híbridos, además que permite comparar modelos con base en el rendimiento que dicen ofrecer.
Según estudios de esta oficina, a través de un plan que permita economizar gasolina, se puede reducir de 300 a 500 dólares anuales el consumo del combustible, por lo que emprendieron una campaña.
La adquisición de camionetas de carga y de pasajeros ha sido cambiada por la de vehículos chicos
El elevado precio de la gasolina en Estados Unidos dio los primeros golpes a la industria automotriz en aquel país, ya que en el mes de abril las ventas de camionetas de carga y de pasajeros, éstas últimas conocidas como SUVs por sus siglas en inglés (Sport Utility Vehicles), cayeron 17.4 por ciento respecto al mes anterior.
Mientras los automóviles se recuperaron en 5.2 por ciento, gracias a la introducción de nuevos modelos por parte de las armadoras japonesas Toyota, Nissan y Honda, ya que la tendencia apunta a que los consumidores estadunidenses ahora los prefieren chicos.
La razón es simple, el precio de un galón de gasolina es de 3.645 dólares, alrededor de 12 pesos mexicanos por litro, lo que ha derivado en un cambio notorio en lo que ahora necesitan comprar, por ejemplo, hace cuatro años, el 70 por ciento de las ventas de Ford fueron a través de SUVs, mientras que el mes pasado, sólo representaron 38 por ciento, el 62 por ciento restante, de automóviles.
Al respecto, Dan Jarvis vocero de la división de automóviles de Ford en Estados Unidos, señaló que “las ventas de nuestros vehículos pequeños como el Focus han ido incrementándose rápidamente, al mes de abril de este año comparado con el año pasado creció a dos dígitos porque este modelo rinde 25 millas por galón”.
“La gente está cuidando su economía, por lo que busca modelos que les permitan ahorrar combustible, sin duda el precio de la gasolina sí impacta en la toma de decisión de las personas y la tendencia continuará en ese sentido”, aseguró el ejecutivo.
Incluso, existe un centro de información sobre alternativas en el uso de combustibles que pertenece al Departamento de Energía de los Estados Unidos, y que se encarga de analizar y mostrar la oferta de vehículos que utilizan electricidad, gas natural, propano, diesel e híbridos, además que permite comparar modelos con base en el rendimiento que dicen ofrecer.
Según estudios de esta oficina, a través de un plan que permita economizar gasolina, se puede reducir de 300 a 500 dólares anuales el consumo del combustible, por lo que emprendieron una campaña.